Dándole una vuelta a Islandia por la Ring Road: Navegando entre coloridos icebergs en Jökulsárlón y apreciando el movimiento del glaciar en Kvarjokull.


Jökulsárlón es un lago de origen glaciar que está junto a la costa en el sureste de Islandia; se localiza entre las poblaciones Höfn y Vik y lo encontramos antes de llagar al Parquee Nacional Skaftafell, si vamos hacia el sur. No tiene pérdida, está junto a la Ring Road (la carretera Nacional 1) en la cual hay un puente para salvar, precisamente, el corto canal de unos dos kilómetros de largo que desagua en el océano. Al lago llega una enorme lengua glaciar donde los bloques de hielo se desprenden formando icebergs de sorprendentes formas y colores -blancos, azules, pardos y negros- que se distribuyen por sus 18 km2 de superficie; se van fundiendo lentamente y creo que sólo pequeños fragmentos alcanzan el océano. Si continuamos el viaje hacia el sur veremos espectaculares lenguas glaciares como Kvarjokull, al que se puede acceder fácilmente, o el Parque Nacional Skaftafell.


Grandes del Jazz para los espectaculares fenómenos de la naturaleza islandesa.

Como lo que les presento en esta ocasión es, como suele ser en Islandia, grandioso, espectacular, sorprendente y maravilloso, seguiremos amenizando los artículos con grandes del Jazz. Y aquí tenemos el tema de Joe Zawinul “Mercy, Mercy, Mercy” interpretado por Cannonball Adderley Quintet: Cannonball Adderley (saxo alto); Nat Adderley (corneta); Joe Zawinul (piano acústico y eléctrico); Victor Gaskin (bajo); Roy McCurdy (batería). Video de YouTube, Anthony Valente's Jazz Channel.



Navegando por el lago entre coloridos icebergs

Las aguas que forman el lago proceden del gran glaciar Vatnajökull, que es el más grande de Islandia ocupando un 8% de su superficie, y del cual nacen varias lenguas por las que el hielo discurre lentamente. Una de esta lenguas en su parte norte es el origen del río Jökulsá á Fjöllumy que más al norte dará lugar a las cascadas de Dettifoss y Selfoss, en las que ya hemos estado; y otra, por el sur, da lugar al lago litoral Jökulsárlón.



El paisaje es especialmente hermoso; navegar por el lago entre los icebergs es realmente excitante y, por supuesto, refrescante. Hay empresas que ofertan a los visitantes un paseo en lanchas neumáticas o en embarcaciones anfibias, al tiempo que un guía nos ilustra sobre todo aquello que estamos presenciando; con mucho entusiasmo por cierto, al menos el de mi paseo. También se pueden observar algunas especies de aves, particularmente el charrán ártico, o, en ocasiones, focas. Estas últimas no estaban cuando yo estuve; una pena, una verdadera pena. Sin embargo, el espectáculo que la naturaleza nos ofreció aquella mañana fue igualmente maravilloso. Los icebergs pueden se blancos, azules y pardos o casi de color negro, o presentar combinaciones de franjas con esos colores. Los pardos-negros son bloques de hielo que en su trayectoria han estado en contacto con el lecho -erosionándolo e incluso arrancado grandes rocas- y el color blanco o azul depende de que la luz solar que incide se refleje (blanco) o penetre y, en este caso, las longitudes de onda más largas son absorbidas (azul).







El color blanco o azul del hielo de los glaciares

El color blanco de la nieve es el resultado de la luz reflejada debido al aire que contiene; la nieve es “esponjosa” debido a ese aire. Al comprimirse la nieve por la presión -tanto por al peso de capas que se van depositando encima, como por la fuerza que se ejerce en el desplazamiento por la lengua del glacial- el aire se comprime también y/o se expulsa. El hielo sometido a poca presión sigue conservando el aire y refleja gran parte de la luz que incide en él como luz blanca. Pero en el hielo que se ha sometido a gran presión, la luz penetra y, de las longitudes de onda del espectro visible (recuerden: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta), las de mayor longitud (del rojo al verde; 750 a 570 nm) son absorbidas, y como resultado el color que observamos es azul o azul verdoso. Este es el mismo principio físico por el que el mar es azul, y el buceador, según gana profundidad durante la inmersión, deja de ver primero el rojo y después el naranja, amarillo y verde, salvo que utilice una linterna o que realice fotografía con flash; sí no es así, se encontrará en un mundo dominado por los tonos azules y violetas (el gran azul, 380-495 nm), hasta aquella profundidad donde la luz del sol no es visible (oscuridad absoluta), aunque siempre uno se puede tropezar con aquellos organismos que tienen luz propia. Pero esa, esa es otra historia.









Kvarjokull, y el hielo glaciar en movimiento

Siguiendo la Ring Road en dirección a Vik se pueden observar varias lenguas glaciares. Muy cerca, y antes de llegar al Parque Nacional Skaftafell, está Kvarjokull al que se llega por una corta pista de tierra (hay un cartel en la Nacional 1 que lo indica). El lago es pequeño pero se accede fácilmente a un lugar donde se puede observar de cerca la lengua de hielo, y desde donde parten excursiones guiadas que previamente se tienen que contratar. Yo sólo admire el paisaje durante un buen rato en compañía de un pequeño grupo de personas impresionadas, reflexivas y silenciosas. En mi mente sonó aquel tema de Loggins & Messina: “Peace of Mind”.





Mientras sonaba la melodía en mi cabeza, no pude dejar de pensar que esa masa de hielo se estaba desplazando lentamente, a una velocidad que era función, fundamentalmente, de dos fuerzas contrapuestas: La pendiente y la fuerza de la gravedad que empujan hacia abajo, y la fricción con el lecho del glaciar que actúa como fuerza de resistencia. Quizás se estaba desplazando a unos 2 metros por día, quizás más o quizás menos, pero de lo que estaba seguro es que no era de forma uniforme: La parte inferior, que debido a la presión tiene un comportamiento más plástico, se desplaza más lentamente debido a la fricción; y la parte superior, en la que el hielo es más rígido, a mayor velocidad por lo que se producen fracturas y grietas muy evidentes. Aunque puse mucho empeño, créanme, no pude percibir el movimiento de la masa de hielo; o ¿Sí?. En cualquier caso, lo que sí pude apreciar es el movimiento de un grupo de excursionistas sobre el glaciar que, por otro lado, me sirvieron de referencia para comprender la magnitud de aquella inmensa masa de hielo en movimiento. !Grandioso¡ !Homérico¡




Parque Nacional Skaftafell.

Y finalmente rumbo a Vik …

Durante mi visita al lago y a los glaciares adyacentes, el cielo estaba nublado, según me dirigía más al sur el cielo se iba despejando, lo cual me agradaba porque mi siguiente objetivo era llegar a Vik a medio día, para visitar los alrededores por la tarde y hasta que el cuerpo aguantara; porque las tardes allí son muy largas en verano. Sin embargo, unos kilómetros antes de arribar me encontré con una niebla densa, pero densa, densa, que no se disipó hasta la madrugada del día siguiente. Aún así, la tarde fue también muy interesante y excitante, pero esa es otra historia que pronto conocerán si tienen a bien pasarse por aquí. Ya saben, siempre serán bien recibidos.

Saludos flamencos,

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Comentarios

  1. maravilloso páisaje, dentro del hambiente gélido, gracias amigo, por estas bellas fotos y descripción,,,saludos.-

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    1. Saludos amigo Lobo, efectivamente es gélido, y más para los que somos de tierras cálidas, pero al tiempo muy bello y sorprendente.

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  2. bellisimo y majestuoso escenario, miles de gracias por compartirlo

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