La ciudad histórica de Charleston, la cocina Lowcountry, dos aves desconocidas para un murciano, y todo con un clásico del Rock-Sureño: Jessica de los ABB.


Charleston es una ciudad grande y moderna con una gran actividad empresarial y económica, pero su centro histórico, o la ciudad antigua, situada al sur en una península entre los ríos Ashley y Cooper, se conserva como antaño por lo que pasear por sus calles es todo un viaje en el tiempo, un viaje al sigo XVIII.

Charleston fue la capital del Estado de Carolina, antes de que este se dividiera en las dos Carolinas -la del Sur y la del Norte-, pasando a ser la capital del Estado de Carolina del Sur Columbia. Además, en aquellos años de los primeros Estados de la Unión fue la tercera ciudad más importante, por lo que se encuentran multitud de edificios históricos muy bien conservados. Y, no hay que olvidar, que cedió su nombre a aquella música que hacía bailar frenéticamente a hombres y mujeres en aquellos locos años 20. Es una ciudad multicultural, cuya gastronomía, como en general la sureña, es una fusión de elementos europeos, africanos y nativos, pero tiene su propia personalidad por lo que es conocida como la Lowcountry Cousine.


Un tema clásico del rock del Sur para una clásica ciudad del Sur

Para visitar una clásica ciudad de un Estado del Sur, descubrir su gastronomía tradicional, y pajarear un poco a orillas de un río cerca de donde lo engulle el oceáno, nada mejor que el tema clásico del Rock-Sureño: Jessica de los Allman Brothers Band (del canal internazionalikos2 en YouTube).



Un paseo rápido por la ciudad antigua porque pronto nos vamos a comer

Al llegar al Charleston histórico aparcamos en una plaza en la zona centro (Marion Square), tomamos la King St. que discurre hasta el extremo de la península, y durante el trayecto nos podemos dirigir a muchos de los lugares de interés. Bueno, esta calle ya es uno de los lugares más populares de la ciudad, esta llena de pequeños comercios de todo tipo, restaurantes y edificios muy bonitos. Pero, siendo sincero, lo que más me gusto fue una pequeña tienda de chocolate; no lo puedo evitar soy un completo adicto.





De esta calle nos dirigimos al Old City Market, que es uno de los mercados público más antiguos de los Estados Unidos con más de 200 años. Está compuesto por cuatro edificios alargados dispuestos en línea, en los que se comercializan ropa, joyas, recuerdos, porcelana, artesanía, etc ...; pero también unos pocos alimentos ilustres, como arroz que es un componente básico en la gastronomía de la ciudad. Entre la artesanía lo más singular son los cestos sweetgrass, cuya técnica de elaboración la trajeron los esclavos africanos; es un arte que se ha transmitido de generación en generación; en algunos puestos se puede ver a los artesanos tejiendo amorosamente los cestos.






El barrio Francés, que tiene sus calles adoquinadas, se encuentran las galerías de arte, muchas son de entrada libre. También aquí se encuentra, el mercado de esclavos, la iglesia de los Hugonotes Franceses de estilo gótico y, frente al mar, el Waterfront Park. Desde este parque y paseando por la costa hacia el norte se encuentra el puerto, el South Carolina Aquarium (lo visitaré en el próximo viaje) y el monumento del Fuerte Sumter; y hacia el sur el White Point Garden, que está en el extremo de la península donde se juntan los ríos Ashley y Cooper. Este parque se fortificó con cañones para defender la ciudad durante la Guerra Civil y hoy lo adornan. Lo agradable es en si el paseo, observando a un lado las bellas casas y mansiones antiguas –muy bien mantenidas, por cierto-, y al otro la bahía: Si miramos al este vemos Shutes Folly Island, y si lo hacemos hacia el noreste veremos sobre el río Cooper el puente Arthur Ravenel, que es el puente de cable, o atirantado, más grande de América.

Desde el White Point Garden podemos tomar la King St. para llegar de nuevo al parque Marion Square, pero podemos ir dando pequeños rodeos y mentiéndonos por las calles paralelas para viajar aún más en el tiempo. Es posible que creamos ver a Scarlett O'Hara y a Rhett Butler, ¿Serán realmente ellos? ¿Quién sabe?





Ya es hora de comer, y que mejor que Lowcountry Cousine

Aunque ese día tomamos una comida ligera –teníamos que regresar pronto a Columbia para preparar la cena de nochevieja- lo hicimos en un buen establecimiento: un restaurante que estaba en un edificio restaurado que había sido una antigua fabrica de tabaco. Leí detalladamente la carta, y observe con detenimiento los platos que servían en otras mesas; sin lugar a dudas se trataba de cocina sureña con una buena dosis de esa que se ha dado en llamar la cocina Lowcountry.

Lowcountry es la cocina de las regiones costeras de las dos Carolinas, Virginia y Georgia, cuyos ingredientes básicos son pescados, camarones (langostinos), ostras, arroz y quingombó (el fruto de una planta herbácea originaria de África), y muestra similitudes con las tradiciones culinarias criollas y cajún, aunque no es tan hot (picante).

Como ya he comentado el arroz es un componente esencial en esta cocina, en la que se suele utilizar de acompañamiento de otros alimentos. Es quizás el Red Rice la forma más Lowcontry. En su preparación se comienza con tocino cortado en láminas que se cocina para que queda muy tostadito, y con parte de la grasa que se desprende se saltea cebolla y pimiento, que después se hierve junto con arroz de grano largo y tomate triturado; se puede aromatizar con tomillo y darle un punto picante con chile al gusto del consumidor.

Como acompañamiento hay una ensalada dulce que está presente en todo tipo de comidas y que encontramos, con ligeras variaciones, a lo largo de todo el viaje; incluso en los establecimientos fast food. Esta ensalada lleva col cortada en tiras muy finas, zanahoria rallada y una mayonesa muy suave, y se le conoce como Cole Slaw.

Un plato muy tradicional es el Hoppin' John que es un guiso de frijoles negros con tocino y arroz. Primero se guisan los frijoles a los que se añade el tocino salteado muy tostadito, cebolla picada, salsa picante, sal y pimienta, y cuando los frijoles están tiernos se incorpora el arroz que previamente se ha hervido. Otro guiso es el Lowcountry Gumbo que es una sopa muy espesa, en ocasiones más bien una salsa, preparada con pescado y/o camarones, que lleva un sofrito de cebolla, pimiento verde y okra, se espesa con harina y matequilla, se le añade caldo de carne, y finalmente el pescado y los mariscos. Se suele servir sobre arroz hervido.

Los camarones son el marisco más popular. Se incorporan en la Lowcountry Shrimp Salad que se compone de camarones cocidos y pelados, maíz, apio finamente cortado, eneldo, mayonesa y jugo de limón; también se utiliza carne de cangrejo en esta ensalada.

Una preparación, creo que muy usual, es Grilled Shrimp. Para esta preparación se hace un adobo que se compone de cebolla y ajo, ambos picados muy menudos, pimentón, sal, pimienta, jugo de limón y aceite. Los camarones peladitos se incorporan al adobo que deben quedar completamente cubiertos, y permanecen aquí, y en el refrigerador, al menos durante unos 15 minutos. Después, o bien individualmente o ensartados en un palillo tipo brocheta, se hacen al grill, aproximadamente unos dos minutos por cada lado. Los camarones así preparados se acompañan de arroz, especialmente Red Rice, ensalada dulce de col, o como los deguste en una ocasión con espageti y una sabrosísima salsa de ostras muy Lowcountry, o, también, un bogavante hecho al grill sobre tallarines y una salsa de mejillones; estos últimos con su concha. Los camarones, con o sin adobo, también se suelen servir con verduras salteadas como cebolla, zanahoria y espárragos, y patatas hervidas o fritas.




Otra preparación de mariscos y pescados es el estilo Calabash. Calabash es una pequeña villa de pescadores en la costa de Carolina del Norte famosa por sus mariscos fritos. Consiste en un rebozado de huevo, harina, sal y pimienta en el que se bañan los camarones para seguidamente freirlos en aceite caliente. También así se preparan cangrejo, calamar, pulpo y pescado. El Calabash se acompaña de patatas fritas y alguna salsa que puede ser picante.

Las ostras las degustamos preparadas tipo Calabash, y me recordaron a las ortiguilla (actínias) rebozadas de Cádiz o del delta del Ebro, aunque de un sabor más delicado. También se preparan simplemente al grill, o en otras elaboraciones más sofisticadas como Oysters Rockefeller Casserole. En esta última preparación se hacen al horno, y en la bandeja sobre un fondo de galleta triturada se disponen en capas: Espinacas previamente cocinadas con mantequilla, cebolla y pimienta; viandas de ostra extendidas; y queso tipo mozzarela. Pero, lamentablemente, no las encontré como a mi más me gustan: frescas y crudas. Hubiera sido además interesante por compararla con las que encontramos en España, ya que se trata de la ostra virginica (Crassotrea virginica), que tiene un aspecto similar al ostión (Crassostrea angulata) y a la ostra japonesa (Crassostrea gigas) con la concha alargadita, y no redondita como la ostra plana (Ostrea edulis), la indiscutible reina de la corona.



Existen muchos más platos en la cocina Lowcountry pero creo que este pequeño recorrido nos permite hacernos una idea. Cuando visitemos Greenville abordaremos las carnes en la cocina sureña, muy interesante también, ¡Ah! Y los famosos tomates verdes fritos.



Después de comer un paseo tranquilo y a pajarear un poco

Después de comer nos dirigimos de nuevo a Waterfront Park en el que hay un balneario marítimo y, mira por donde, allí me encontré con dos especies de aves que fueron muy consideradas y se dejaron fotografiar. Son dos especies que no se encuentran generalmente en Europa por lo que fue mucho más excitante: El zanate marismeño (Quiscalus major) y la gaviota de Delawere (Larus delawarensis).

El zanate marismeño es de hábitos costeros, y esta presente en playas, manglares, pantanos y marismas, pero se ha adaptado también a los enclaves urbanos del litoral donde es frecuente. Suele revolotear en bandadas más o menos numerosas, pero siempre con una gran algarabía.




La gaviota de Delawere, aunque se distribuye desde el sur de Canadá hasta Panamá, se cita ocasionalmente, al menos, por el norte de España. A primera vista, y sin entrar en detalles, es similar a nuestra gaviota patiamarilla, pero presenta una banda negra en el pico que es propio de esta especie.



Si quieren saber un poco más sobre estas dos aves y/o ver el reportaje que me permitieron hacerles piquen aquí: en zanatemarismeño (Quiscalus major) ...►, o en gaviota de Delawere (Larusdelawarensis) ...►

Saludos flamencos,

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