El río Gambia I. El río y el manglar: Su importancia para los gambianos y para la biodiversidad.


Gambia toma el nombre del río Gambia y no es para menos. Este llano y pequeño país, cuya máxima altitud es de unos 53 metros, se circunscribe básicamente a la mitad del curso inferior del río, que lo atraviesa de este a oeste, extendiéndose el país entre 15 y 25 km por cada lado del río. No es de extrañar, por tanto, que el punto fuerte del viaje organizado por SEO/BirdLife (Gambia, de la costa a Janjanburen, 16-27 de julio de 2015) estuviera relacionado con el río y sus márgenes.


Recorramos el río Gambia con el bajo y la voz de Esperanza Spalding

En esta ocasión la música viene de las manos (bajista y contrabajista) y la voz de la joven música de Jazz Esperanza Spalding, nacida en 1984 en Portland (Estados Unidos), pero me atrevo a suponer, con un cierto grado de probabilidad, que sus raíces pueden estar aquí, en el río Gambia. Sea como sea, es una magnifica música de Jazz, que a pesar de su juventud ya ha tocado con figuras míticas como Chick Corea, Herbie Hancock o Wayne Shorter. Sin duda alguna, sus antepasados, sean de donde sean, estarán muy orgullosos, así como todos aquellos que partieron de África como esclavos al nuevo continente, especialmente las mujeres. En el vídeo, del canal zaxx2 de YouTube, se muestra una actuación en vivo en el Festival de Jazz de San Sebastian de 2009.



Primero, pongámonos en situación

Los dos primeros días del viaje estuvimos en la costa, después partimos a Tendaba, continuamos hasta Soma donde tomamos la “Trans-Gambia Highway” (N4 de Senegal) para cruzar el río en Ferri, y por el margen norte del río seguimos hasta Janjanburen donde volvimos al margen sur para regresar a Tendaba y, finalmente, a la costa; bueno finalmente a España y yo a Murcia. En todo este trayecto pajareamos -y disfrutamos del paisaje, los ambientes y sus gentes- tanto en áreas naturales (manglares, humedales, bosques y sabana), como rurales (arrozales, campos en cultivo y barbecho), liderados por Manú Santa Cruz (SEO/BirdLife) y el guía local Pa Musa Jatta (Turaco Birding) y su dos colaboradores. Todo un lujo, ya lo creo.

Sobre la costa ya les hablé en dos artículos (la Reserva Naturalde Abuko y la playa de Tanji), y en este trataré de dar unas pinceladas sobre algunos aspectos relacionados con el río y el manglar, también algo de pajareo, pero, ya saben, para pajarear está Fotografía de Aves y otros Seres Vivos ⇒



El río Gambia, todo un océano para un murciano

Desde el nacimiento del río Gambia en la planicie Futa Yallown al norte de Guinea, pasando por Senegal, y hasta la desembocadura en Banjul (Gambia) a orillas del océano Atlántico, hay una distancia en línea recta de unos 480 km, sin embargo, su curso es tan sinuoso que el cauce tiene unos 1130 km. Es tan caudaloso y amplio que es navegable hasta unos 240 km desde el Atlántico. En su desembocadura tiene una anchura de diez kilómetros. Cerca de la desembocadura está la Isla James declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad porque fue el puerto de salida del comercio de esclavos.



La mayor parte de la actividad económica tiene lugar en torno al río Gambia. Las llanuras del río sujetas a inundaciones se usan para la agricultura de regadío, pero también para pasto y madera para combustible. La actividad agrícola fundamentalmente es rotativa y de subsistencia, y los principales cultivos son arroz, maíz, maní y mijo, aunque también hortalizas en pequeños huertos familiares. La pesca artesanal en el río es otra actividad de suma importancia para los gambianos como fuente de alimentación y de ingresos. Por otro lado, las áreas agrícolas incluidos los barbechos, y especialmente los arrozales, son lugares de interés para la observación de aves, y los pajareros representan el principal sector del turismo de Gambia, que mayoritariamente es de naturaleza.

También el río Gambia es el lugar de aseo de la mayor parte de habitantes, ya que no suelen disfrutar de agua corriente y electricidad en sus hogares. En las márgenes niños, mujeres y hombres se asean, y las mujeres también acuden para hacer la colada.







Pero el río Gambia también supone una cierta dificultad para la población, ya que divide el país en dos y no hay puentes, salvo uno pequeñito en el interior, en Janjangburen. Ahora bien, abundan los barqueros que llevan a los paisanos y trasiegan pequeñas mercancías de un lado a otro y, también, ferris que permiten el transporte de vehículos.

El punto más importante de comunicación entre las dos márgenes del río, y por donde es mayor el flujo de personas y vehículos (incluidos autobuses y camiones de carga), es en el trayecto entre Soma y Farafenni, donde de sur a norte discurre la “Trans-Gambia Highway” que no sólo comunica con Senegal, sino que también es una ruta para comunicar el sur de Senegal con el norte de Senegal (la carretera N4 de Senegal se hilvana aquí), por tanto es una ruta muy importante para el comercio de ambos países. Pero, precisamente por ser una ruta comercial importante, la cola de vehículos para embarcar es tremendamente interminable. Sin embargo, en nuestro caso la espera fue corta; nuestro guía lo tenía todo previsto. Así que sólo nos llevo el tiempo suficiente para dar un pequeño paseo por los pequeños comercios que flanquean la carretera junto a la zona de carga y descarga del Ferri, lo que nos permitió sentir la actividad trepidante, disfrutar del colorido bullicio y hacer alguna compra.






El manglar del río Gambia

Las mareas en el océano Atlántico son de tal magnitud que su efecto se deja sentir en el río Gambia hasta al menos unos 150 km tierra adentro, por lo que sus aguas, que suben y bajan, así como las de los arroyos de marea (bolongs) y las de afluentes, son salobres, entre dulces y marinas. En estas condiciones ambientales se desarrollan en los márgenes el manglar, un ecosistema de gran importancia para la biodiversidad de Gambia pero, también, para la economía familiar de los gambianos.



La especie de mangle dominante es Avicennia africana, y entre otras se encuentra Alder Conocarpus, Laguncularia racemosa, Annona glabra y Rhizophora spp. Esta última es el mangle más alto y está típicamente localizado cerca de los arroyos de marea. En terrenos más sólidos de los márgenes se encuentran también el árbol baobab y distintas especies de palmeras.

Las raíces de los manglares se anclan al sustrato fangoso de la orilla muy rico en materia orgánica y quedan al aire cuando la marea baja, generando un hábitat para numerosas especies de invertebrados acuáticos (crustáceos, moluscos, poliquetos, etc) y vertebrados (anfibios y peces), que sirven de alimento a grandes poblaciones de aves. En las áreas del manglar y ambientes relacionados se desarrolla una gran diversidad especies vegetales y animales. Son llamativos distintas especies de pequeños primates, cocodrilo, reptiles y sobre unas 360 especies de aves.



Las mariscadoras de la ostra del manglar

El manglar también tienen una gran repercusión económica para los gambianos: En las raíces se fija masivamente la ostra del manglar (Crassustrea tulipa). El marisqueo de esta especie es una actividad importante, que junto con la pesca artesanal en el río, tiene no sólo una importancia significativa en Gambia (empleo e ingresos económicos), sino que, también, es una fuente importante de alimento a nivel local. Curiosamente mientras que los hombres dominan la pesca en general (en el río y en la costa), la recolección de ostras está dominada por mujeres que realizan todas las diferentes operaciones: Recolección, procesamiento y comercialización. Y esto me recuerda a las rías Gallegas: los hombres pescadores y las mujeres mariscadoras, aunque allí, en la tierra de la genial empanada y el excelente percebe, el papel de la mujer prácticamente se reduce a la recolección.



La ostra del manglar se recolecta normalmente en la estación seca, de marzo a junio. Por lo general, los ejemplares de ostra de mayor tamaño se venden a los restaurantes, las pequeñas se utilizan localmente en la cocina familiar. Las conchas son también utilizadas, así las que tienen mejor aspecto se emplean en la decoración de los hogares u otros locales; y las de peor aspecto o deterioradas se trituran y procesan para obtener principalmente cal (carbonato cálcico) para la construcción.

El manglar, por tanto, es esencial como ecosistema y para la economía local (incluido el turismo de naturaleza), por lo que se están desarrollando políticas de protección y repoblación. De hecho, los manglares se puede decir que están relativamente libres de la acción humana.








Kissi Creek: Un espectacular paseo por la biodiversidad del manglar

En este viaje tuvimos varios contactos con el manglar pero hubo una excursión específica en la que recorrimos en cayuco un arroyo de marea (Kissi Creek), que está muy cerca de Tendaba pero en la otra margen del río (norte). El paseo lo dimos por la mañana y durante la misma comenzó a bajar la marea, lo cual nos permitió observar también a las especies que habitan en el fango y quedan totalmente emergidas, especialmente cangrejos y el pez saltarín del fango (Periophtalmus sp.) y, por supuesto, la ostra del manglar fijada a las raíces aéreas.




El saltarín del fango es un pequeño pez góbido que puede vivir tanto en el agua como al aire libre, ya que presenta un tipo de respiración cutánea muy similar a la de los anfibios, pero también ha desarrollado otras adaptaciones como tomar oxígeno a través de su mucosa bucal y faríngea. Esto le permite desenvolverse sobre el fango cuando baja la marea, pero no puede alejarse de el porque necesita la humedad para poder respirar. Cuando quedan al aire pueden ser el alimento de muchas especies de aves.

En cuanto a las aves que pudimos observar quizás destacaría los ardeidos, no sólo por su abundancia sino, también, por su tamaño que las hacen más visibles desde la embarcación, y porque resulta más fácil hacerles fotografías con cierta dignidad técnica -yo diría que algunas posan conscientemente-. Así, pudimos observar algunas especies bien conocidas en España (garza real, garceta grande, garcilla cangrejera), y otras que no se ven por allí y que son propias de estas latitudes, como martinete encapuchado, garceta dimorfa, garceta piquicorta y garcita verdosa. Otras especies fotogénicas y con cierto tamaño fueron la esbelta anhinga africana, el extraño avemartillo y la singular cigüeña lanuda.








Vimos -y algunas se dejaron fotografiar- un montón de especies desconocidas para los que era nuestra primera visita al África tropical, como tórtola senegalesa, tortolita rabilarga, turaco gris occidental, ibis sagrado, cormorán africano, águila crestilarga y de Wahlberg, toco piquinegro y piquirrojo, abejarruco golondrina, martín pescador pío, alción pechiazul y senegalés, golondrina senegalesa, bubul naranjero, suimanga pardo y pechiescarlata, oropéndola senegalesa, alcaudón piquigualdo, drongo ahorquillado, piapiac, estornino colilargo y purpúreo, amaranta senegalesa, etc. ¡Homérico!




Saludos flamencos,

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Comentarios

  1. Muy Muy hermoso documento ... preciosas las imágenes de las personas trabajando como en los orígenes... maravillosas las aves

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    1. Gracias Ricky. Gambia es un lugar muy recomendable tanto por la naturaleza como por sus gentes.

      Saludos flamencos,

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  2. Precioso documento y espectaculares imágenes, felicitaciones!

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